El “Gorila Rojo” comienza a arrepentirse

El gorila rojo

Era cuestión de tiempo el que el dictador venezolano Hugo Chávez empezase a arrepentirse de sus constantes insultos y amenazas a España y sus instituciones. Hoy nos ha sorprendido con las siguientes declaraciones:“Amo España, no hay ningún conflicto con España, con la España que queremos mucho, con el pueblo español, con sus instituciones. Solo que el Rey ha irrespetado a un jefe de Estado”. Pues siento desilusionarle , pero a mi me parece que eso no es amor ni es nada. Una persona que se dedica a amenazarnos y a insultarnos  no creo que nos quiera mucho. Pero que no se preocupe, que el sentimiento es mutuo. En cuanto a lo de “no hay conflicto” pues lo puedes ver desde diferentes perspectivas: Una es la del Gobierno, que con su magnifica forma de bajarse los pantalones frente a “repúblicas bananeras” – eso sí, con mucho talante, diálogo y respeto-  considera que no hay que darle importancia a que te peguen collejas y te humillen internacionalmente cada vez que el “gorila” abre su bocaza. Y la otra perspectiva, que es la de la mayoría de los españoles: sentirse verdaderamente vejados por un dictador con métodos fascistas,  por lo que sí consideramos que estamos ante un verdadero conflicto. Cuando se refiere a que el Rey ha “irrespetado” a un jefe de Estado, pues en mi opinión, creo que fue una respuesta  a una “irrespetación” previa de Chávez a nuestro ex-presidente del Gobierno -elegido para dos mandatos por la mayoría de los españoles y de manera democrática “de la buena” y no la que se estila por allí-  por lo que la “irrespetación” del Rey al “mono” es completamente justificable y, de hecho, la apoyo de todo corazón.

Dejando “irrespetaciones” a parte, el líder venezolano piensa que al Rey “se le fueron los tapones” en la cumbre y por eso le exige que se disculpe por el famoso “¡¿Por qué no te callas?!”. Pues bien, antes de exigir nada, como “buen amigo” nuestro que es, debería de aceptar que al que se le escapó el corcho de la boca fue a él y por eso en España seguimos esperando una disculpa y a poder ser de rodillas ya que como españoles nos sentimos vituperados cada vez que este tío  abre las fauces  y como mayores inversores en Venezuela, amenazados por una decisión arbitraria y vengativa de un charlatán al que no se le puede reconocer inteligencia alguna ya que dice ser capaz de perjudicar la economía de su país por una rabieta de simio pequeño.  En verdad, no creo que ocurra nada que nos pueda afectar y no será por el “denodado esfuerzo” de nuestro Gobierno y su “magnífico equipo” de especialistas en relaciones exteriores con el genial Moratinos a la cabeza, si no porque las bravatas van a quedar en eso. Meros eructos provenientes de una mala digestión.

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